Hidalgo


En el actual territorio de Hidalgo habitaron numerosos grupos indígenas. Los primeros en llegar fueron los toltecas quienes en el año 645 d.C. fundaron la ciudad de Tulancingo, sin embargo no es sino hasta 60 años después que fundan la ciudad de Tolla (hoy Tula), la cual se convirtió en capital del gran poderío que ejercieron sobre Mesoamérica. Uno de los principales gobernantes de esta cultura fue Topiltzin, señor de las artes y la arquitectura. Hasta que en el año 1156 de nuestra era, los chichimecas pames invaden Tula y con eso termina el reinado tolteca.

Debido a la cercanía de esta región con la gran Tenochtitlán, la conquista española llega pronto a suelo hidalguense y en el año de 1521, los colonizadores invaden las ciudades prehispánicas de Tototepec y Mextitlán.

Durante la guerra de independencia, insurgentes de la entidad como Julián Villagrán, José de la Cruz, Miguel Serrano y José María Villagrán, lucharon por liberar a la provincia de las manos de la corona. Y en 1821, en vísperas del fin de la lucha, los generales insurgentes Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria llegaron a la ciudad hidalguense de Tulancingo en donde el primero se estableció para editar el periódico “El Mosquito de Tulancingo” con el objetivo de unificar los distintos ideales de todos aquellos que lucharon por liberar a México del yugo español.

Durante las difíciles décadas que México vivió con la intervención francesa, la Guerra de Reforma, el gobierno de Benito Juárez, la dictadura del Gral. Porfirio Díaz, la guerra entre conservadores, centralistas, imperialistas, liberales y federalistas, las autoridades y la sociedad hidalguense participaron activamente apoyando a una u otra causa.


Mientras tanto, el estado crece y se desarrolla, con la celebración de los Congresos Agrícolas, la fundación de las Sociedades Mutualistas para Profesores, se funda la Escuela de Artes y Oficios, se crea la Guardia Nacional de Hidalgo y la Escuela Práctica de Ingenieros de Minas; entre muchos otros avances económicos y sociales.